jueves, noviembre 04, 2004

Puestos de flores en la calle Palestina (ex Rawson)

La realidad se parece a la resignación.
El invierno pasó.
Autobuses de vidrios empañados,
señoras que los perseguían
cerrando sus sombrillas.
En el balcón, bajo el rigor del frío,
las flores moribundas
nada pedían que no tuvieran.

Es hora de la contabilidad.
Activos a la izquierda,
pasivos a la derecha.
En el mismo cuaderno
donde se mezclan teléfonos,
direcciones y notas breves
bajo fechas tipo 05/05/04.

No llegó la música esperada.
La voz, débil siquiera, que relatara
la ruta sinuosa de un año
en un segundo piso,
a la intemperie.

Despertar tantas veces
como se durmió,
comer con los horarios,
el método de callar.

Un balance neutro
antes de que termine el año.
Es su época, las plantas florecen
con alegría monstruosa.
Nada inteligente
no fue dicho ya en todas las canciones.

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