sábado, septiembre 24, 2005

desayuno de campeones

lo malo de los primeros días de la primavera es que uno puede levantarse pletórico de filantropismo, conciencia ecológica y etc. hoy por ejemplo desperté tarareando una cancioncita boba que había empezado en el sueño.

alguna vez me recomendaron esta receta para días así: abrir el eclesiastés y leer algún pasaje al azar. algunos dicen que también funciona con el apocalipsis, pero desde mi ateísmo el apocalipsis me parece poco menos que el cuaderno de apuntes un junkie rehabilitado, que es el peor tipo de junkie posible.

ese es el verdadero desayuno de campeones: versículos del eclesiástes bajado con yodo sin azúcar. si uno decide no quitarse la vida después de esto, el resto del día -vecinos, noticias, familia, etc.- es cuesta abajo.

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