viernes, diciembre 23, 2005

el hijo pródigo

a ocho días de haber regresado a san josé cualquier balance sería, cuando menos, impreciso. la casa apenas comienza a ganar una atmósfera tibia, de bienvenida cautelosa, sin apuros.

están, sí, las montañas rodeando la meseta central, verdes las más cercanas, azules las otras. de noche son el telón sobre el que respiran las luces de la siempre tranquilizante colonización humana, raleando conforme escalan la cordillera central.

a modo de notas:
1. una ciudad con precios de barcelona y calles de calcuta.
2. el soundtrack de la navidad tiene un top ten que no cambia desde hace 20 años.
3. el cielo siempre sin nubes, cruzado por bandadas de pericos, prácticamente anula la bilis segregada a partir de las notas 1 y 2.

fuera de lo anterior, está la familia, la de sangre y la otra, también ciertos olores y ciertos sonidos. y está arianita, como un bálsamo magnético alrededor del cual orbitamos, babeando.

husmeaba en un enlace recomendado por xtian y encontré este texto tan oportuno para la enajenación bobalegre de este pueblo católico nuestro que tanto me obsesiona. aprovecho, pues, mi recién recuperada conexión a la web para un saludo al mejor estilo de la gran juana de hardcore, catalina murillo: feliz vanidad.


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6 comentarios:

Anónimo dijo...

el 2005 también fue un mal año

xtian dijo...

yo suelo pasarla bien en vanidad.
feliz para vos también.

beto dijo...

tus tres puntos describiendo chepe city son de antología. especialmente el primero. nadie lo pudo decir mejor.

guelcom back eniwey. saludos a vos y a kelso :D

tetrabrik dijo...

nos vemos en zapote, en la ppph!

Anónimo dijo...

chepe no disimula el subdesarrollo, pero lo cobra carísimo

Anónimo dijo...

Ni Barcelona ni Calcuta. Simplemente Chepe. Y que conste que Barcelona tampoco es el paraíso, que acá los habitantes de esta ciudad comparten muchos problemas con los de San José, pues la ciudad va más allá de lo que ven los turistas.

Un tico en Barcelona...