viernes, diciembre 02, 2005

la embajada paralela

primero pasó el 106, minutos después el 15 seguido inmediatamente del 110. así terminé de despertarme. cada mañana, desde el 2003, me sacan del sueño estas líneas de buses (colectivos, en ideolecto argentino). a esta altura los reconozco por el sonido. digamos que es un don con que fui dotado. un don inútil por lo demás.

anoche, a modo de despedida anticipada, con celeste invitamos a unos amigos a casa. toda la tarde preparamos un menú de cocina tica que luego tuvo gran éxito. en menos de dos semanas dejo este departamento que fue refugio para mí, para celeste y para tantos amigos que estuvieron de paso en estos últimos años. la embajada paralela de costa rica, como la bautizó fabián.

no voy a ponerme sentimental. por lo menos no en este blog. ya es suficiente con las cuatro cosas que hasta ahora publiqué, que no son más que los actos fallidos de un romántico impenitente que quiere pasar por duro y equilibrado.

creo que uno busca en otro país lo que no tiene en el suyo. aquí, por ejemplo, tengo un balcón al que llegan pájaros veloces a picotear eso que picotean los pájaros y que para uno es invisible. el mismo balcón en el que tomamos muchas fotos en estos casi tres años. con cada uno de los que pasó por esta casa. la evidencia fotográfica obligada a los huéspedes del 1ºA de castillo 404.

ayer celeste hizo las tortillas siguiendo la receta que le enseñó mi madre en costa rica. pero el ingrediente secreto fue de su cosecha. santiago me trajo los últimos títulos de siesta, lópez buenas noticias, guada y fabián el libro de éste que ahora abro en la dedicatoria: al embajador.

esta fue la primera de una serie de despedidas. tengo más amigos a quienes quiero ver y agradecer antes de irme. pero no voy, ya lo dije, lo juro, a ponerme sensiblero.

ese motor que se escucha acelerar para no perder la luz verde es el 110. un pájaro en el balcón me mira de costado antes de levantar vuelo otra vez. un día, sentado en mi casa de san josé, voy a escribir sobre lo que aprendí de estas y otras personas. yo también me alimento de cosas invisibles.

--

11 comentarios:

xtian dijo...

!!!!

;)

Anónimo dijo...

hicieron plátano maduro?

chichardo dijo...

La embajada es un refugio para disidentes , la paralela para amigos .
Los tacos de celeste hablaban en otros idiomas, que blanditos que pipicucu.
Y el pollito saltado con chiles en su corte justo , picoroso pero amable.
La zanahoria es dura pero en muse es delicia de la base del paladar . El guacamole así dan ganas de pasárselo endovenoso
Frijolitos licuados con algo que no se, pero si que ahí esta oculto para cundo precise tu fuerte vida la fuerza de la mía .
Los confites de café dan una vuelta y otra al revés, como uno ,como dos, como tres .
Cuando estoy en la embajada se muy bien de que me alimento.
López.

s dijo...

you rock and you know it.

tetrabrik dijo...

anónimo: una lástima, faltó el maduro. es difícil conseguirlo por aquí (me dice guada que en el mercado boliviano en liniers)

xtian, lópez, s: merci!

argentico dijo...

traé alfajores!

s dijo...

me gusto lo de áncora.
te quemé un par de discos de pogues!

tetrabrik dijo...

;)

lamortaja dijo...

Creo que no debés preocuparte por eso de caer en sensibilerías, sos maestro en el arte de hablar de las profundidades esquivando como vikingo lugares comunes y cursilerías.
Leerte es un placer, y confieso: YO QUIERO SER ASI CUANDO SEA GRANDE!

tetrabrik dijo...

epa!, eh...pues...muito obrigado!

fulmi dijo...

uh, ah,
chaves no se va!