lunes, junio 19, 2006

del padre

Uno de Cheever en casa de los amigos, el Remisero Absoluto.

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3 comentarios:

Floriella dijo...

Increíble y desgarrador relato, Luis. Casi me pongo a llorar...

cami-chu dijo...

Feiz primer día, Luis!
Que nos dure la fiebre toda la vida!
(sobre los otros sí y sí)

emilia dijo...

y pensar que de cabrones irredentos está llena la memoria de tantos niños así.