lunes, febrero 23, 2009

otra vuelta de tuerca

El pensamiento religioso es la "línea de menor resistencia" de nuestro sistema cognitivo. "La incredulidad suele ser el resultado de un esfuerzo racional deliberado contra nuestras predisposiciones naturales".

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8 comentarios:

Juan Murillo dijo...

No se si con miedo o con verguenza se me ocurre que el pensamiento religioso y el literario utilizan los mismos mecanismos cognitivos (suspensión de la duda, epifanía, narratividad) y quizá sean dos caras de la misma cosa.

Asterión dijo...

Ya lo decía Borges: ¨la mitología es parte de la literatura fantástica¨, y así podríamos extender la lista.

luis fer dijo...

Agnus Dei qui tollis pecata mundi.

no sé quién dijo...

por Tutatis, por Belenos y por Belisana! suave que tengo que terminar de leer...

Juan Murillo dijo...

Además hay que decir que el trabajo de Damasio Alonso en El Error de Descartes es de una importancia similar a la de Darwin. Las emociones residen en el cuerpo, no en el cerebro y la religión, la ética, la moral y la toma de decisiones depende de las emociones y no de la razón. No somos animales racionales, somos animales que racionalizan lo que hacen. La razón termina siendo una facultad menor que entorpece lo que verdaderamente somos.

Un típico ejemplo de todo esto es la intensidad emocional con la que Dawkins enfrenta a sus enemigos los creyentes. Se ve que lo mueve una emoción muy poderosa al servicio de la cual ha puesto su notable capacidad de raciocinio.

En general no me gusta mucho su escuela monísta que cree, igual que sus enemigos, tener todas las respuestas, o la máquina de obtener respuestas que es la ciencia, y me inclino más por la idea posmoderna de que no existe una verdad y una historia, sino muchas.

no sé quién dijo...

Muchas o pocas, yo me imagino que Dámaso Alonso escribía su nombre de una sola forma, esa.

Juan Murillo dijo...

Debe ser porque se llama Antonio Damasio. Era para ver si estaban poniendo atención.

tetrabrik dijo...

buscaré ese libro el error de descartes, no lo conocía.

más que dawkins, me gusta dennett.