miércoles, abril 08, 2009

progres del mundo

"Como el “progresismo” no representa nada concreto —salvo un conjunto vago de escasas y dudosas buenas intenciones— el curioso espectáculo de Viña del Mar (y el aún más insólito cartel que lo presidió), inaugurado hace 10 años por Bill Clinton y Tony Blair, y empleado entre otras cosas para justificar la invasión a Irak, sólo podía deparar eso mismo: la nada más absoluta. Y no pocos problemas. Kirchner no se puso de acuerdo con Brown para solucionar en forma “progresista” la secular ocupación inglesa de las Islas Malvinas; Vázquez no consiguió que, al amparo del “progresismo” que ambos dicen compartir, su colega argentina decidiera por fin terminar con cuatro años de puentes cortados entre Argentina y Uruguay; los “progresistas” Biden, Brown y Zapatero se tuvieron que tragar que el “progresista” Lula les espetara en el rostro que las “personas blancas y de ojos azules” (gente como ellos tres, digamos) fueron las que provocaron la actual crisis económica que azota al mundo; Brown, a su vez, debe haber sentido la indiferencia de su colega Kirchner cuando dijo que “los progresistas rechazamos las tendencias proteccionistas” y “supervisaremos a los países y nombraremos de forma vergonzoza a los que llevan a cabo estas prácticas”; el “progresista” Vázquez, quien no se animó a subirse al tren con Estados Unidos —sobre el cual él dijo que sólo pasaría una vez—, ofició como una suerte de vocero de la Casa Blanca y dijo que Washington tiene “el franco deseo y la más manifiesta de las intenciones” de mejorar sus relaciones con América Latina, apenas cuatro semanas después de que Barack Obama decidiera desencadenar un bombardeo “progresista” sobre el noreste de Sudán, a raíz del cual murieron entre 40 y 100 personas; la anfitriona “progresista” asestó, como casi todos los demás, una estocada de pensamiento profundo cuando le tocó hablar. 'La crisis —dijo en tono solemne— no se puede enfrentar dejando de lado a la gente'."

(fragmento del artículo de un reaccionario que, igual, pone unos puntos sobre unas íes)

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2 comentarios:

Alexánder Obando dijo...

En términos shakespeareanos diremos que no es más que "teatro dentro del teatro", mientras los verdaderos actores de la tragedia no son nombrados ni señalados. ¡¡Viva el secreto bancario y la sociedad anónima!! Que así es como día a día nos cogen....

luis fer dijo...

La mejor manera de acabar con esta crisis es inventar otra