sábado, agosto 22, 2009

tres patines



Tres personas se me vienen a la cabeza cuando pienso en Tres Patines. La primera es Leopoldo Fernández, el actor. La segunda, mi abuelo materno, conocido como “el Don”. La tercera, Virgilio, un tío abuelo del lado paterno. Los tres están muertos. 1985, 1983, 2000. Esta debe de ser la manera más equivocada de comenzar un elogio sobre aquel José Candelario Tres Patines que, al llamado del Tremendo Juez, salía por una puerta de utilería con el saco mal abotonado, el sombrero torcido y el bigote de tres cuartos, precedido por el aullido premonitorio de ¡a la reja! (sigue)

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6 comentarios:

Asterión dijo...

No hay forma de confundir la verdad con el recurdo, porque las cosas nunca fueron de verdad. Solamente son como uno las recuerda. Fuera del recuerdo no existieron jamás.

¡A la reja!

Saludos.

Anónimo dijo...

En Santo Domingo pasan todos los días a las doce en punto en Cima 100.5 FM el programa radial original de Cuba "La tremenda Corte".

Saludos,

homero pumarol

Juan Murillo dijo...

Antes, o después, de La Tremenda Corte, pasaban por radio El Jaja del aire. Este programa no tuvo contraparte televisiva y cuando trato de recordar lo que decían sólo se me viene a la mente mi papá rasurandose con el radiecillo de mano colgando del clavo del espejo.

itzpapalotl dijo...

la tremenda corte, el jajá del aire y la patada, cuando todavía existía la radio.

Anónimo dijo...

linda poeta

Manuel dijo...

que recuerdos