viernes, enero 15, 2010

los años del confeti

Un texto que le debo a Rodrigo Carazo Odio.

Los subtítulos no son míos.

--

13 comentarios:

silvia dijo...

mierda. me encantó.

alfredo aguilar dijo...

Mae Luis, cómo me habría gustado haber escrito este texto. Con el punto final se terminó de cerrar mi garganta, ese estorbo que nos produce el dolor, la nostalgia y también la alegría. Al señor lo aprendí a querer cuando él ya no era presidente, cuando lo era no lo quería. Cuando murió sentí que moría alguien muy cercano. Una vez lo vi en privado, hace muchos años, él quería publicar un libro con sus memorias sobre ea época convulsa que le tocó vivir, y alguien le dijo que yo le podía ayudar, creo que fue Carmen Naranjo la que me recomendó. Entonces me recibió en su casa una tarde, me enseñó fotos y los textos escritos en una vieja máquina que tenía en su despacho, yo me había preparado para preguntarle un montón de cosas que no le pregunté. Recuerdo que salí de su casa cuando apenas comenzaba la noche y de regreso en mi vocho 63, pensé en muchas cosas, del libro le di mis consejos de como organizarlo y finalmente creo que lo publicó la EUNED, y desde ese día mi opinión sobre él cambió y con los años su figura se me agrandó, tanto que hoy no recuerdo por qué no lo quería cuando yo no tenía aun los 20 años, probablemente las razones eran las mismas por las cuales a veces sentía que no quería a mi padre. Un abrazo.

Alfredo Aguilar

luis fer dijo...

Despues de eso: Volvamos a la tierra.
Y seguimos bajando.
No es asombrar que nos encontremos -en febrero digamos- un rótulo que dicte: Pierde toada esperanza quien entra aquí.

Hatillonauta dijo...

Que textaso sobre el macho, Chaves...

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Lo leí hoy en La Nación impresa. El día de la elección que ganó Carazo fue el de la boda de mis papás. Ahí el confetti se convirtió en arroz, y la casa en Zapote fue la catedral de Tilarán. Debe ser el calor que hace hoy en Heredia, pero me he quedado con un antojo de tomarme una Old Colony. Nunca las probé.

agus dijo...

Hermoso y poderoso, Luis. No conozco a ese personaje y no importa, el texto sabe decir lo que tiene que decir.

Warren/Literófilo dijo...

¡Que susto! Leo este texto tuyo y veo la jacha de Julio Rodriguez y pensé que el diablo había tomado posesión de la compu, pero no fue así, hasta que leí tu nombre arriba. ¿Será igual con Otto?

Agustín Gutiérrez Carro dijo...

Que agradable sorpresa fue el viernes en la mañana, agarrar el periódico como todos los días, y ver tu nombre ahí. Luego, leer el texto, conmoverme con el sol en el rostro y el café en la mano. Al llegar al trabajo se lo mandé a los compañeros. Gracias.

tetrabrik dijo...

merci

Alexánder Obando dijo...

Había olvidado la Old Colony. ¡Qué sabor más deliciosamente penetrante! ¡De verdad era rojo!

Y yo, estrenando cédula, fui a votar por los enemigos de Rodrigo Carazo.

El tiempo me dio la oportunidad de arrepentirme, con una buena dosis de nostalgia.

Gracias, Luis, por revolver y ventilar estas cenizas.

Anónimo dijo...

una delicia de artículo, para mejorar Página15, deberías entrarle más seguido, saludos MCH

tetrabrik dijo...

gracias gracias

richie dijo...

yyy mop, qué clase de homenaje. chapeau chapeau