Está Frank y está Pablo. Es de noche y nos cubre un rectángulo de cielo dominicano. Estamos en el patio de un bar/alpargatería. Entonces llega Homero, lo vi cruzar el interior del bar, en dirección a donde estamos. Años de mails y ahora es el mae que ríe y habla con nosotros. Con él se completa la tríada: Homero Pumarol, Juan Dicent y Frank Báez. Qué lujo.
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5 comentarios:
Tetra:
Está bien. Uno pasa carteándose con alguien durante mucho tiempo, o manteniento relaciones blogueras, y zas!!!!!!!!! por alguna feliz circunstancia se coincide en tiempo y espacio con esas apreciadas personas. Bien por "los tres reyes vagos", creo, mejor sean así y no unos brujos avariciosos y más perdidos que el chiquito de la Llorona al no existir ningún dios.
Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,
Frank Ruffino.
P.D. ¿No es que Homero era ciego? Jajajaja!
Luis, a ver si nos vemos pronto acá o allá, aunque yo prefiero en Nueva York y que Juan se encargue de los gastos. Un abrazo.
Sí sí, vengan pacá, que aquí aceptan todas las tarjetas de débito y crédito de los bancos ticos y dominicanos.
mieo
ay, yo tb quiero
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