domingo, julio 06, 2014

apuntes 36 - brasil 2014

Después de tres semanas de malas noches, dormí como un bebé. Claro, como un bebé gordo que se bajó por lo menos six-pack y medio de Pilsen. Ya no más sudor de manos ni presión alta por lo que queda del Mundial.

Ya, lejos del dramatismo del momento, hay que decir una cosa: Pinto y van Gaal son dos grandes técnicos. Pero Louis van Gaal es además un viejo mañoso. Sabía que podía ir penales (lo que habla bien de la imagen que fue ganando la Sele conforme avanzó en la clasificación) y se guardó ese as bajo la manga que nos liquidó.Tim Krul no había jugado, nadie lo conocía aparte de los holandeses. Queda para la historia de las jugadas que se hacen desde el banquillo.

Era imposible pasar sin hacer goles y jugamos a que no nos los hicieran y a esperar un agujero milagroso. Todo bien, no jugábamos contra Belice, era una potencia mundial.

Lo que más me gusta de ayer es que el partido se parece a mi película favorita de todos los tiempos, Rocky, la primera por supuesto (mañana me despiden de la Escuela de Cine). Al cierre de la peli, Rocky pierde la pelea contra Apollo Creed. Pierde, nadie lo duda. Pero no fue menos que su contrincante.


Quedan los cuatro mejores equipos de Mundial. Alemania, Brasil, Argentina, Holanda. Los cuatro fantásticos. Las cosas tienen un orden, unas leyes, se dejan doblar un poco pero luego todo vuelve a su cauce. Es así. "So it goes".


Y mientras sucede esto, sucede lo otro también. En la familia entramos a un alargue hoy, esperamos no llegar a penales. Por lo que queda del día, el escenario es el Hospital México.

Seguimos mañana.

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2 comentarios:

latitudesblandas dijo...

Mae, cruzando los dedos para que se resuelva en el alargue, y hasta ahí, directo a la choza de nuevo. Abrazos franceses !

Luis Chaves dijo...

thnx! bisous